El pobre Argan está enfermo y pasa todo el día en cama, quejándose y pendiente de los remedios que le precriben unos médicos más deseosos de ganar dinero a expensas de la enfermedad que de cortar de raíz sus causas. Y por si ese tormento fuera poco, su hija Angélique se ha enamorado del pretendiente equivocado. Por suerte ahí está Toinette, la criada, que no es médico pero tiene remedio para todo.
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